LO QUE EL AGUA ME DIO – FRIDA KAHLO

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LO QUE EL AGUA ME DIO

Hoy mi útero está lleno de sueños.

De pintadas en las paredes de mi cuarto, de un ático de cualquier rascacielos de Nueva York, de flores nacientes en mis pezones y en mi sexo, de viejos cromos de jugadores de fútbol a los que rodeé la cabeza, de cuerpos de recién nacidos dormiditos al sol, de un cunilingus desenfrenado bajo la barra de aquel bar, de suicidios colectivos en Japón, de vestidos rasgados con cancanes de fallera a medida, de fotos en blanco y negro del matrimonio Palavrakis, de botellas de Whisky vacías, de unas gafas rotas y de un libro de Walt Withman.

Hoy mi útero está lleno. Cargado. Colmado. Repleto. Rebosante de sueños que mañana dejarán de tener sentido cuando tire de la cadena.

Me dio dolor y me dio vida, me dio pasión. Me dio gente, me dio amor, pero también me dio humo y desencanto. Me dio gusanos, líquenes y ahogo, naturaleza. encierro, desesperación. Me dio la posibilidad de sumergirme, desaparecer y no pensar en nada. Al menos por un tiempo.

Contemplo un paisaje efímero sobre la superficie del lago de mis lágrimas, que me bañan y purifican. También me ahogan. Lugares y personas que ya no son y solo volverán para desaparecer de mi memoria.

Observo unos pies desiguales y heridos, como la vida misma reflejada en el agua: una torre cual humo huele a poder mientras abajo, el pueblo, muere de hambre.
Observo como también el deseo homosexual es observado a escondidas por el deseo heterosexual. Y como ‘lxs de abajo’ se mezclan y ‘lxs de arriba’ perpetúan su distanciamiento.
Al lado, el hombre está fuera de peligro y relajado mientras ahoga a una mujer, la cual no puede hacer nada porque el sistema (la cuerda) se lo impide.
Finalmente como una serie de animales pretenden sobrevivir pendientes de esa misma cuerda, la cual es sujeta y dirigida por una mano. Aunque no todos corren la misma suerte y algunos acaban muriendo.

Enterramos la cabeza bajo el agua, allí arriba la vida fluye. Todo esta hecho de raíces, nace un volcán de sus entrañas un rascacielos de sangre y llanto. La ballena devuelve sus memorias de plata y muerte para vivir como árbol de pájaros negros. El sexo y la muerte es un ciclo sin fin, una llanura de esparto comparte espacio con un traje escarlata que recuerda la canción del ahogado. Y tú solo eres capaz de ver mis pies de terciopelo en medio del desierto de hojalata blanca.